En los últimos años, las redes de falsificación de productos han aumentado de manera significativa, perjudicando directamente a las pequeñas y grandes empresas.

La Asociación General de Consumidores afirma que las copias, imitaciones y falsificaciones constituyen los principales delitos de vulneración de los Derechos de Propiedad Industrial y Derecho de la Competencia de los Titulares de las marcas reconocidas en el mercado.

Según el último informe elaborado por la Oficina de la Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), las pérdidas anuales generadas por la falsificación y piratería en once sectores económicos de la Unión Europea alcanzan los 60 millones de euros.  

¿Qué tipo de “alteraciones” pueden sufrir los productos?

Los productos originales pueden sufrir diferentes alteraciones que modifican su esencia, conllevando un engaño hacia los consumidores en el momento de efectuar una compra, así como la imposibilidad de que estos pasen los protocolos de seguridad y calidad.

Entre estos actos destacan:

  • La falsificación: se trata de la creación o modificación de productos con el objetivo de darles la apariencia original de una marca de fábrica o comercial concreta. De este modo, es prácticamente imposible distinguir el producto falso del original.
  • La imitación: consiste en la reproducción de un producto original con el fin de vender un producto similar, pero sin hacerse pasar por el producto original de la marca copiada. A través de estas acciones, se pretende que el producto imitado se parezca al original sin recurrir al engaño dirigido al consumidor. En estos casos el valor de venta será inferior, pues no pasa los protocolos de calidad.
  • La copia: supone la creación de un producto que se inspira en otro original. Se puede constatar que no es el producto original y que su calidad tampoco es la misma. Este tipo de producto no llevará a engaño al consumidor, pero puede resultar muy peligroso al no pasar los protocoles de calidad y seguridad.

¿Cómo pueden ayudar los servicios de Inteligencia Digital e Investigación Privada a combatir la alteración de los productos originales?

El grave perjuicio económico que sufren las empresas por la distribución y comercialización de este tipo de productos lleva a estas entidades a buscar soluciones para controlar y minimizar este tipo de ataques contra sus productos y su marca.

La Inteligencia e Investigación Privada serán herramientas eficaces que ayudarán al empresario a controlar, minimizar y tratar de erradicar la “alteración” de su producto.

Para poder llevar a cabo este tipo de investigaciones se llevarán a cabo los siguientes pasos:

FASE 1. Inteligencia Digital. El Analista de Inteligencia examinará la presencia digital de la empresa y sus productos en el mercado para detectar si se están llevando a cabo actos de venta ilícita de productos “alterados” y cómo está afectando este fenómeno a la reputación de la marca.

La inteligencia digital permitirá entre otros:

  • Conocer el impacto online que tiene en los consumidores este tipo de alteración en el producto original.
  • Detectar e identificar usuarios que están detrás de los perfiles que llevan a cabo la venta ilícita de estos productos.
  • Localización temprana de anuncios de venta de este tipo de productos.
  • Analizar cómo afecta este fenómeno a la reputación online del producto y la marca original.

FASE 2. Investigación De Campo. El Detective Privado mediante la realización de observaciones y seguimientos corroborará la información obtenida en la Fase 1 pudiendo descubrir las actividades ilícitas que se puedan estar llevando a cabo.

VESTIGERE plasmará los resultados de cada fase en un informe con carácter probatorio, que será fundamental para acreditar la situación irregular. Este podrá ser aportado al posible procedimiento judicial y será ratificado por el Detective Privado en sede judicial.

Casos de éxito

Falsificación de producto por un antiguo trabajador

Antecedentes. Una empresa textil tiene sospecha que uno de sus trabajadores -quien fue despedido hace tiempo de la empresa- puede estar falsificando y vendiendo la prenda estrella de la empresa.

Servicios prestados. Ante estas sospechas, se contratan nuestros servicios para acreditar esta situación. El proyecto de investigación se compuso de las siguientes fases:

  • Inteligencia en fuentes abiertas: se detectó que el antiguo trabajador utilizaba un perfil falso para comercializar el producto falsificado, publicado en varias plataformas digitales.
  • Investigación de campo. Una vez constatando este perfil falso, el Detective Privado pudo interactuar con el investigado para realizar una supuesta compra y verificar que era el trabajador quien estaba llevando a cabo la venta ilícita del producto.

Resultado

Con la información obtenida en ambas fases, el cliente pudo iniciar el correspondiente procedimiento judicial y acabar con el perjuicio reputacional y económico que le venía ocasionando la actividad del antiguo trabajador.