Legislación Europea en materia de Seguridad Privada

En materia de Investigación Privada, España cuenta con una de las legislaciones más avanzadas y exigentes de toda la Unión Europea.

¿Cómo se consigue la habilitación de detective privado en otros países europeos?

La normativa que regula la profesión de los detectives privados difiere de un país a otro. Por lo común, al igual que en España, para poder ejercer la profesión se exigen una serie de requisitos como tener la edad mínima, la verificación de antecedentes penales, conocimientos en materia de ciencias policiales y/o jurídicas e incluso en algunos países se deben superar una serie de exámenes que son realizados por la institución que concede la licencia.

Sin embargo, determinados países europeos no poseen una legislación específica sobre la actividad de los detectives privados, incluso en algunos no es necesario la obtención de una licencia para ejercer la profesión.

Un ejemplo de este último caso es el de Alemania, donde no existe un texto legal específico que regule la actividad de los detectives privados. Lo característico de la profesión de los detectives privados en el país alemán es que existen dos figuras diferenciadas: el “detective privado” y el “detective privado de grandes almacenes”. Con respecto al primero, se exige únicamente que se registre en el Reglamento Comercial, es decir, que su labor es considerada una actividad comercial más que requiere “supervisión y vigilancia” por parte del estado.

En relación con el “detective privado en grandes almacenes”, su ámbito de actuación se limita únicamente al sector comercial y su labor está enfocada en la prevención y detección de la comisión de robos en el interior de las instalaciones de la entidad contratante. Para ejercer como “detective privado de grandes almacenes” se requiere, además de registrarse en el Reglamento Comercial, haber realizado un curso específico impartido por la Cámara de Industria y Comercial y superar un examen realizado por dicho organismo.

La distinción de estas dos figuras evidencia la problemática en materia de seguridad que sufren algunas empresas en Alemania y la necesidad de regular una actividad profesional dedicada única y exclusivamente a la prevención y control de este tipo delictivo.

Otro de los países europeos que carece de una regulación de la profesión de los detectives privados es Portugal. No existe un ordenamiento jurídico que defina y delimite su actividad, aunque esta sí esta reconocida por la Autoridad Tributaria y prevista en la Clasificación Portuguesa de Profesiones.

 

 

Los principales servicios que suelen ofrecer los detectives privados portugueses son similares a los de sus homólogos europeos: investigaciones laborales, infidelidades, desaparición de personas, entre otros, aunque no es frecuente que ofrezcan servicios de investigación en fuentes abiertas.

Por el contrario, uno de los países que posee un amplio marco legal relativo a la práctica profesional de los detectives privados es Francia, que regula dicha actividad a través del Código Interno de Seguridad (CIS) y del Consejo Nacional de Actividades Privadas (CNAPS), dependiente del Ministerio del Interior.

Para poder ejercer como detective privado en el país galo es necesario obtener uno de los tres diplomas homologados por la Comisión Nacional de Certificación Profesional (CNCP) expedidos por diferentes centros especializados en materia de seguridad privada, además de haber recibido la autorización por parte del CNAPS.

Resulta de especial interés que en la normativa que regula la actividad de los detectives privados franceses se hace referencia a la elaboración de inteligencia como una de sus principales funciones. Por este motivo, es frecuente que las entidades francesas recurran a este tipo de servicios para la gestión de riesgos o el desarrollo de estrategias competitivas, entre otros.

Al igual que en otros países europeos, también son frecuentes las investigaciones laborales, económicas, así como la localización de personas, entre otros.

Italia es otro de los países europeos en los que la profesión del detective está asentada sobre un extenso marco regulatorio. La peculiaridad de la normativa italiana en materia de investigación privada es la regulación de cuatro licencias diferentes de investigador privado y los requisitos formativos y/o laborales exigidos para la obtención de cada una de ellas.

Esta distinción, recogida en el Decreto Ministerial 269/2010, está basada en la clasificación de las actividades investigativas que pueden llevar a cabo los detectives dependiendo del tipo de licencia otorgada. Dichas actividades se dividen en dos grupos: la “investigación privada”, que engloba las actividades en el ámbito comercial, en el sector asegurador y las defensivas, entre otras. La segunda tipología es a la que denomina “información comercial”, actividad investigativa enfocada especialmente a acreditar la solvencia financiera de una entidad o la capacidad económica de un sujeto.

 

Problemática Europea

Los casos descritos a lo largo del presente artículo evidencian la ausencia de una homogeneización de los requisitos exigidos para el ejercicio de la actividad de los detectives privados en Europa. No disponer de un consenso sobre la legalidad de sus actuaciones y el valor probatorio de sus averiguaciones cuestiona la profesionalidad de este colectivo e impide proteger sus derechos e intereses.

Por consiguiente, resulta necesario la unificación de criterios en el desarrollo de marcos legislativos específicos que regulen la profesión del detective privado, definiendo sus derechos y deberes y delimitando sus ámbitos de actuación, dotando así al gremio de las garantías necesarias para ejercer la profesión en cualquier estado europeo.

 

Bibliografía

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